El Sistema de Auditoría Socioeconómico-Ambiental (SASA), impulsado por la Red Comparte, continúa visibilizando el valor de los saberes locales y la diversidad cultural como pilares fundamentales para la construcción de economías más sostenibles y arraigadas en los territorios.

El rasgo 7 del SASA pone en el centro la diversidad y los saberes, reconociendo la riqueza de conocimientos, prácticas y tradiciones que forman parte de las iniciativas. Este enfoque promueve el diálogo entre distintos saberes y refuerza la identidad cultural como elemento clave del desarrollo.

Gastronomía, cultura y territorio

Desde IMCA Hotel esta apuesta se traduce en una experiencia concreta que integra cultura, gastronomía y territorio. Su trabajo se centra en rescatar y visibilizar la diversidad biocultural del Valle del Cauca, con especial atención a las tradiciones campesinas y étnicas.

A través de la gastronomía, los saberes tradicionales y las recetas ancestrales, la iniciativa pone en valor productos e identidades que forman parte de la vida de las comunidades rurales.

Este enfoque permite no solo ofrecer un servicio, sino también generar un espacio de encuentro donde la cultura se comparte, se reconoce y se mantiene viva.

Diálogo de saberes y sostenibilidad

En su trabajo cotidiano, Incahotel promueve el diálogo entre quienes producen los alimentos, quienes los transforman y quienes participan como visitantes. Este intercambio fortalece la memoria cultural y contribuye a valorar el papel de las organizaciones campesinas e indígenas vinculadas a la iniciativa.

La implementación del SASA ha permitido reforzar este proceso, mejorando la valoración de las prácticas culturales y fortaleciendo el trabajo colectivo. Además, ha contribuido a integrar de manera más consciente principios de sostenibilidad, identidad territorial y economía solidaria en los servicios ofrecidos.

Este camino ha llevado a una comprensión más profunda: conservar los saberes tradicionales también es una forma de cuidar la vida y el territorio.

Desde la Red Comparte, estas experiencias reafirman que la diversidad y los saberes no solo enriquecen las iniciativas, sino que son esenciales para construir modelos económicos más inclusivos, sostenibles y conectados con las realidades locales.