Población organizada construye Ley de Iniciativa Popular para frenar avance de investigación minera y garantizar protección ambiental con participación directa de las comunidades

Las comunidades rurales y urbanas de Itarantim, en el suroeste del estado de Bahía (Brasil), lanzaron en mayo de este año una campaña para movilizar una Ley de Iniciativa Popular que proteja las sierras, manantiales y zonas de recarga hídrica del municipio contra actividades de alto riesgo ambiental.

La propuesta surge como respuesta a los impactos socioambientales causados por la minería y al temor de que esta actividad avance sobre territorios esenciales para la supervivencia de las comunidades tradicionales y la agricultura familiar.

La campaña fue discutida en el seminario “Vamos a salvar las sierras y las aguas – un debate sobre la protección de las sierras de Itarantim-BA”, organizado por la Comisión Popular de Medio Ambiente del municipio, organización autónoma que reúne representaciones de varios sectores de la sociedad itarantiense.

La constitución de una Comisión Popular y la propuesta de ley son resultados de una Audiencia Pública realizada en agosto de 2024, tras denuncias de comunidades sobre la actuación de una empresa de investigación minera en áreas sin autorización de propietarios.

El proceso involucró a comunidades rurales y también a la población urbana, a través de asociaciones, iglesias y escuelas, preocupadas por la falta de información sobre los procesos mineros del municipio y los posibles impactos de la actividad.

Movilización popular y defensa del territorio

Según denuncias publicadas en el Observatorio Rio Pardo Vivo y Corrente, la movilización popular comenzó cuando una empresa de investigación ingresó a áreas de comunidades sin consentimiento de los propietarios en 2024. En aquella ocasión, residentes de la comunidad Água Vermelha realizaron un piquete para exigir explicaciones a la empresa sobre los procedimientos. La acción culminó en la expulsión de la empresa del área.

Tras la audiencia pública «Investigación y Minería en las Sierras del Entorno de la Ciudad de Itarantim-BA», otras comunidades siguieron el ejemplo de Água Vermelha y negaron autorización para que la empresa investigara dentro de las propiedades. Mirian Silva (CEAS) afirma que «este fue un ejemplo importante para las comunidades, pues las empresas no suelen explicar a la población en qué consiste la investigación, cómo será el procedimiento ni cuál es el proyecto futuro de minería en ese territorio».

La asesora resalta que este ejemplo de resistencia «muestra a las comunidades que no están obligadas a permitir tales procedimientos y que tienen derecho a ser informadas y consultadas previamente, especialmente cuando se trata del futuro del territorio».

La audiencia motivó a las comunidades a formar la Comisión Popular de Medio Ambiente, donde están representadas comunidades rurales, asociaciones de la zona urbana, sectores de iglesia católica y protestante, además de estudiantes y profesionales de educación básica.

Proyecto de ley «Vamos a salvar las sierras y las aguas»

El proyecto de Ley de Iniciativa Popular de la Comisión Popular tiene como objetivo transformar las sierras del municipio en patrimonios naturales, paisajísticos y turísticos, protegidas de actividades de alto impacto ambiental como la minería.

La propuesta delimita como zonas de preservación las áreas de Mandim, Córrego do Nado, Água Vermelha, la sierra de Três Pontas (tarjeta postal del municipio), Lôdo, Gameleira, Palmeiras, Corgão, Jundiá, Pau Sangue, Córrego D’água, Água Preta, Meriqui, Rancho Queimado, Feliciço, Serra Azul y Góia.

Según Joaci Cunha (CEAS), «estas áreas son de gran relevancia para la seguridad hídrica de la población rural y urbana, pues albergan los manantiales de diversos cursos de agua de las cuencas de los ríos Jundiá, Palmeiras, Córrego do Nado, Córrego D’água, Pau Sangue, Gameleira, Taquaruçu, entre otros arroyos que integran la Cuenca del Río Pardo».

Además de la actividad minera, el proyecto prevé la prohibición de deforestaciones, quemas, obras que desfiguren drásticamente el paisaje natural y la aplicación de agrotóxicos clasificados como «extremadamente» y «altamente tóxicos» por la Agencia Nacional de Vigilância Sanitária (ANVISA).

De esta forma, la medida garantiza la conservación de las principales áreas de recarga hídrica, protegiendo la producción de agricultura familiar y ganadería fundamentales para la economía municipal, además de la calidad del abastecimiento de la población de la zona urbana.

De acuerdo con Maicon Leopoldino, «la propuesta sigue los principios de la democracia participativa, permitiendo que la población presente proyectos de ley directamente al Concejo Municipal, con el respaldo de al menos el 5% del electorado».

El asesor resalta que la ley no busca prohibir la minería en el municipio, sino «resguardar las principales sierras y montañas, zonas de producción, áreas de recarga hídrica de los principales ríos y arroyos, además de las reservas subterráneas de agua».

Dona Helena, residente de la zona urbana de Itarantim, relató que hubo gran aceptación en la recolección de firmas: «hubo gente que me dijo: ‘¿Puedo firmar más de una vez?’ y yo dije: ‘¡No, no se puede!’ [risas], pero la gente está muy interesada».

La líder comunitaria recuerda la movilización ocurrida en el municipio en 2012, cuando la población propuso y aprobó una ley de iniciativa popular para impedir el monocultivo de eucalipto: «Noto más interés [ahora] que en la petición que hicimos contra el ‘desierto verde’ […], la gente está mucho más interesada. Gracias a Dios por eso, porque basta de tantas enfermedades».

La movilización popular se convirtió en un intenso proceso de diálogo con la sociedad sobre la defensa de los territorios productivos y ambientales frente a la actividad minera. En junio, mes del medio ambiente, las comunidades rurales y urbanas del municipio realizaron la manifestación «Un grito en defensa de las aguas» para presentar el proyecto de ley de iniciativa popular.

El acto, organizado por la Comisión Popular de Medio Ambiente, reunió a asociaciones de trabajadores, comunidades religiosas, organizaciones populares y asociaciones rurales que tuvieron conflictos con la minería en 2024. La manifestación recorrió las principales vías de la ciudad y finalizó en el Concejo Municipal, donde se realizó una audiencia pública para presentar la propuesta al cuerpo legislativo.

Según María de Lourdes, presidenta de la Asociación Água Vermelha — conocida como Lia —, fue «una manifestación muy importante y muy válida» para el municipio: «lo que defendemos es un bien común de todos los residentes de Itarantim y la región: proteger nuestras sierras y manantiales».

En solo un mes de movilización, la campaña de recolección de firmas para el proyecto alcanzó a más de mil electores del municipio, cantidad superior al 5% requerido para proponer una ley de iniciativa popular.

Tras la entrega del proyecto en el concejo, la ley será discutida y posteriormente votada por los ediles. La Comisión afirmó que continuará con la campaña de recolección de firmas para mantener el diálogo con la población sobre el riesgo de la minería para Itarantim.

Aldenice Barros, representante de la Comisión Popular, afirmó que es fundamental mantener la movilización para alertar a los ciudadanos: «la población necesita despertar ante la realidad de los problemas ambientales y climáticos que vivimos, porque nos afectarán directamente».

Datos de la Agencia Nacional de Minería (ANM) muestran que Itarantim, al igual que otros municipios del medio suroeste de Bahía, atraviesa un fuerte momento de especulación minera. Existen 171 procesos de autorización de investigación minera en el municipio, muchos en zonas ambientalmente sensibles para la agricultura familiar y ganadera.

Entre las sustancias investigadas destacan minerales estratégicos para la transición energética, como niobio y litio. Fabiano Paixão (MAM) alerta que «si la especulación con estos minerales en la región continúa como está, sin diálogo y sin participación popular, tenderá a ocurrir diversos conflictos entre empresas y comunidades, pues los intereses del capital minero son totalmente incompatibles con los del pueblo».

La movilización organizada por la Comisión Popular de Medio Ambiente de Itarantim contó con el apoyo de la Articulación Rio Pardo Vivo y Corrente, el Centro de Estudios y Acción Social (CEAS) y el Movimiento por la Soberanía Popular en la Minería (MAM).

Por Mateus Britto – Movimiento pela Soberania Popular na Mineração (MAM-BA)