Entre el 10 y 15 de noviembre se llevó a cabo el 3er Encuentro Internacional “Entrecruzando raíces: Circuitos Económicos Solidarios (CES)”, con el apoyo del Convenio entre la Red Comparte y Reas Euskadi: “Intercooperar para Transformar la Economía”. En esta oportunidad nos reunimos delegaciones de Guatemala, El Salvador, Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay, México y País Vasco quienes impulsan estos Circuitos Económicos Solidarios como una apuesta para territorializar la economía social y solidaria y la agroecología a favor de la sostenibilidad de la vida, contribuyendo a la construcción del buen vivir.

Nuestros territorios de acogida fueron Guayaquil y Salinas de Guaranda en Ecuador, donde la organización Hogar de Cristo dispuso toda la logística para hacernos sentir como en casa y donde pudimos conocer mucho más del trabajo de Hogar de Cristo y de la experiencia de El Salinerito.

En los primeros días de trabajo cada CES presentó sus avances y desafíos compartiendo experiencias significativas que junto con otras ponencias nos permitieron reflexionar acerca de los pasos que debemos dar para seguir abonando el terreno y entrecruzando raíces, consolidando esta estrategia metodológica y política que busca articular diferentes expresiones de la economía social y solidaria en los territorios que van desde la producción, transformación, comercialización, financiación, consumo y posconsumo de productos y servicios que buscan dar respuesta a las necesidades de cada comunidad donde se insertan los CES.
Marco ético y praxis territorial: día tres del encuentro de los Circuitos Económicos Solidarios de la RED COMPARTE
La tercera jornada, realizada el martes 11 en la Casa de Ejercicios San Francisco Javier de Guayaquil, articuló diálogo virtual y trabajo situado: la propuesta de Marco Ético compartida por REAS Euskadi, el ensayo colectivo de una batería de indicadores y la presentación de experiencias pedagógicas confluyeron en una jornada orientada a convertir apuestas globales en prácticas locales. Fue un día de prueba, ajuste y formación donde la técnica y la ética se pusieron al servicio de la construcción de los modos de producción solidarios.
Las y los participantes de los Centros Sociales siguieron la exposición virtual de Zaloa y Silvia de REAS Euskadi y trabajaron la propuesta como punto de partida para la discusión. Se insistió en que el Marco Ético debe entenderse como una brújula: su valor se verifica cuando las comunidades lo interpretan, apropian y lo incorporan a sus dinámicas organizativas.

Luego se trabajó en la Batería de indicadores CES, donde nos organizamos en grupos para revisar nuestros avances. Los equipos analizaron la pertinencia de cada métrica frente a realidades territoriales, identificando preguntas, retos en la enunciación de las fases y variables. El ejercicio evidenció que los indicadores son herramientas puente: útiles para visibilizar resultados a escala mayor, pero deben reconfigurarse mediante formatos participativos que se conecten con las dinámicas locales.
La Escuela de la Red Enjambre y los procesos de educación popular dinamizados por Solidaridad CVX cerraron la jornada con propuestas formativas territoriales. Las presentaciones mostraron metodologías, itinerarios y resultados en términos de empoderamiento colectivo, ilustrando cómo la formación continua transforma normas y prácticas, habilita autoevaluaciones y refuerza la capacidad de los CES para apropiarse de marcos y métricas.
La jornada puso en evidencia que construir un modo de producción solidario exige simultáneamente marcos éticos claros, herramientas de medición sensibles y procesos formativos continuos que requieren el dinamismo de los propios agentes de los CES y de las organizaciones acompañantes, como los Centros Sociales y la misma Red Comparte.
Los CES buscan también articular y poner en diálogo diferentes actores en el territorio como los agentes de las propias iniciativas económico productivas, las personas consumidoras, entidades públicas y privadas, la academia y otras organizaciones y movimiento sociales que comparten objetivos de construir una economía que priorice un buen vivir para las personas y el cuidado de nuestra casa común, generando relaciones basadas en la confianza, la proximidad, la reciprocidad y la solidaridad, promoviendo la diversidad biológica y cultural de cada territorio.
