Entre el 8 y el 22 de junio, Marly Zambrano, coordinadora del Grupo de Trabajo de Género de la red Comparte (Fundación Suyusama), visitó Perú para acompañar unas jornadas de trabajo con equipos técnicos y organizaciones productoras. Estas organizaciones desarrollan emprendimientos rurales en sectores como lácteos, turismo rural comunitario, cacao y plátano.
El objetivo principal fue fortalecer la equidad de género y promover la participación equitativa de las mujeres en las actividades económicas y organizativas.
Para ello:
- Se realizaron sesiones con los equipos de género de las organizaciones participantes (CCAIJO, SAIPE, Fe y Alegría, y AVSI) para revisar y adaptar herramientas y metodologías que incorporen la perspectiva de género en su trabajo diario.
- Se utilizó especialmente la metodología de autodiagnóstico de género para centros sociales, creada por la red Comparte.
Además, se organizaron talleres con productores y productoras de las provincias de Quispicanchi y Condorcanqui para abordar temas como:
- La economía del cuidado (el valor del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado).
- El autocuidado y la salud emocional.
- La resolución de conflictos.
- El fortalecimiento del liderazgo de las mujeres.

Lecciones aprendidas y aspectos destacados
Tras esta experiencia, se identificaron algunos puntos clave:
- Contextualizar los temas de género: Es importante adaptarlos a la realidad de cada comunidad y fomentar cambios que surjan de reflexionar sobre las desigualdades cotidianas, proponiendo soluciones posibles y sostenibles.
- El cambio empieza por dentro: Para promover la equidad en las organizaciones productoras, primero es necesario que las personas y las instituciones revisen continuamente sus propios privilegios, culturas, estructuras de poder y formas de tomar decisiones.
- Espacios de cuidado: Es muy positivo promover y facilitar espacios de cuidado (por ejemplo, para niñas y niños durante las reuniones), ya que esto permite que las mujeres participen más activamente y visibiliza la importancia de las labores de cuidado, que deben ser reconocidas y compartidas. Estos cambios también fortalecen el liderazgo de mujeres campesinas e indígenas y fomentan nuevas formas de masculinidad.
En resumen, todas y todos tenemos un papel para que las condiciones de vida sean más justas y compartidas.
***Estas jornadas se realizaron en el marco del convenio “Economía Circular para mayor rentabilidad económica, social y ambiental de emprendimientos rurales en Perú”, impulsado por Entreculturas, CCAIJO, SAIPE, Fe y Alegría y la fundación AVSI.