La red Comparte se une al llamado global de la campaña “Jesuitas por la justicia climática”, impulsada por el Secretariado para la Justicia Social y la Ecología (SJES) y la red ignaciana para la Ecología Integral (GIAN), en el marco de la próxima COP30, que se celebrará del 10 al 21 de noviembre en Belém do Pará, en el corazón de la Amazonía brasileña. Una localización profundamente simbólica: pulmón del planeta, territorio sagrado para los pueblos originarios y epicentro de una crisis climática que amenaza la vida y la dignidad de millones de personas.
Esta campaña invita a las comunidades, instituciones y obras jesuitas de todo el mundo a actuar frente a la crisis climática, transformando los sistemas económicos, energéticos y alimentarios para poner la vida en el centro. Se centra en cuatro demandas clave ante la COP30:
- La condonación de la deuda de los países más pobres, para que no se vean obligados a elegir entre pagar intereses y proteger sus comunidades ante la crisis climática.
- El fortalecimiento del fondo de “pérdidas y daños” para indemnizar y apoyar a quienes ya están sufriendo los impactos climáticos.
- Una transición energética justa, que reduzca de forma decidida las emisiones de CO₂ y respete los derechos de los pueblos indígenas, campesinos, mujeres y jóvenes
- Establecer metas claras para transformar el sistema alimentario global, basado en la agroecología y la soberanía alimentaria.
Cada una de estas demandas ha sido desarrollada en un documento de posicionamiento compartido con otras congregaciones religiosas. Puedes sumarte a la campaña, firmando en este enlace: https://forms.gle/enARaMG3K7vatMj56
Comparte impulsa la justicia climática desde la agroecología
Desde Comparte, reconocemos que la crisis climática es una crisis de justicia social y ecológica, que afecta especialmente a los territorios y comunidades campesinas, los pueblos indígenas y afrodescendientes, así como a personas del entorno urbano-marginal, a la que acompañamos en América Latina. En muchos de estos lugares, los impactos del cambio climático se manifiestan en sequías, pérdida de suelos, desplazamientos y vulneración de derechos, pero también florecen respuestas locales llenas de esperanza: iniciativas agroecológicas, redes de producción, comercialización y consumo responsable y procesos de soberanía alimentaria que cuidan la vida y fortalecen la vida comunitaria.
El trabajo cotidiano de las organizaciones que integran Comparte demuestra que otra economía es posible y necesaria. La agroecología no solo es una forma de producir alimentos sanos y sostenibles, sino también un camino de resistencia y de cuidado de la Casa Común. A través del intercambio de saberes, la articulación regional y la colaboración entre comunidades, impulsamos alternativas que regeneran los ecosistemas, fortalecen la autonomía local y promueven la justicia socioambiental.
En este camino hacia la COP30, queremos visibilizar estas experiencias y voces locales como parte esencial de la transformación global que reclamamos. La justicia climática solo será posible si los acuerdos internacionales reconocen y apoyan los esfuerzos y alternativas que ya se gestan desde los territorios.
Por ello, desde Comparte reafirmamos nuestro compromiso con la campaña “Jesuitas por la justicia climática” y con todas las personas y comunidades que trabajan cada día por un futuro justo, sostenible y solidario.
Más información sobre la campaña: www.ecojesuit.com/cop30campaign
